lunes, 23 de octubre de 2017

A LÍSTER, JEFE EN LOS EJÉRCITOS DEL EBRO, Antonio Machado

Tu carta -oh noble corazón en vela,
español indomable, puño fuerte-,
tu carta, heroico Líster, me consuela,
de esta, que pesa en mí, carne de muerte.


Fragores en tu carta me han llegado
de lucha santa sobre el campo ibero;
también mi corazón ha despertado
entre olores de pólvora y romero.


Donde anuncia marina caracola  
[Benoit Courti]
que llega el Ebro, y en la peña fría
donde brota esa rúbrica española,

de monte a mar, esta palabra mía:
"Si mi pluma valiera tu pistola
de capitán, contento moriría".



ANTONIO MACHADO



*También de Antonio Machado en este blog: 

martes, 17 de octubre de 2017

¿QUÉ HICISTE? Jorge Riechmann

A quienes hemos vivido
-digamos- entre 1980
y 2020 se nos preguntará
¿pero qué hiciste en
aquellos años decisivos,
cuando todavía era posible
evitar lo peor? ¿qué
hiciste y qué dejaste de
hacer?



JORGE RIECHMANN

lunes, 16 de octubre de 2017

LIBERTAD DE EXPRESIÓN, Vladimir Maiakovski

La primera noche ellos se acercan
y cogen una flor de nuestro jardín,
y no decimos nada...
La segunda noche, ya no se esconden y pisan las flores,
matan nuestro perro y no decimos nada...
Hasta que un día el más frágil de ellos
entra solo en nuestra casa,
nos roba la luna, y conociendo nuestro miedo
nos arranca la voz de la garganta.
Y porque no dijimos nada
...ya no podemos decir nada.

VLADIMIR MAIAKOVSKI 



ADIÓS RÍOS, ADIÓS FONTES, ROSALÍA DE CASTRO

ADIÓS RÍOS, ADIÓS FONTES
Adiós ríos, adiós fontes
adiós, regatos pequenos;
adiós, vista dos meus ollos,
non sei cándo nos veremos.
Miña terra, miña terra,
terra donde m’eu criei,
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantei.
Prados, ríos, arboredas,
pinares que move o vento,
paxariños piadores,
casiña d’o meu contento.
Muiño dos castañares,
noites craras do luar,
campaniñas timbradoiras
da igrexiña do lugar.
Amoriñas das silveiras
que eu lle daba ó meu amor,
camiñiños antre o millo,
¡adiós para sempre adiós!
¡Adiós, gloria! ¡Adiós, contento!
¡Deixo a casa onde nacín,
deixo a aldea que conoso,
por un mundo que non vin!
Deixo amigos por extraños,
deixo a veiga polo mar;
deixo, en fin, canto ben quero…
¡quén puidera non deixar!
[…]
Adiós, adiós, que me vou,
herbiñas do camposanto,
donde meu pai se enterrou,
herbiñas que biquei tanto,
terriña que nos criou.
[…]
Xa se oien lonxe, moi lonxe,
as campanas do pomar;
para min, ¡ai!, coitadiño,
nunca máis han de tocar.
[…]
¡Adiós tamén, queridiña…
Adiós por sempre quizáis!…
Dígoche este adiós chorando
desde a beiriña do mar.
Non me olvides, queridiña,
si morro de soidás…
tantas légoas mar adentro…
¡Miña casiña!, ¡meu lar!


ADIÓS RÍOS, ADIÓS FUENTES
Adiós, ríos; adiós, fuentes;
adiós, arroyos pequeños;
adiós, vista de mis ojos,
no sé cuando nos veremos.
Tierra mía, tierra mía,
tierra donde me crié,
huertecilla que tanto amo
higueruelas que planté.
Prados, ríos, arboledas,
pinares que mueve el viento,
pajarillos piadores,
casitas de mi contento.
Molino entre castaños,
noches de luz de luna
campanitas timbradoras
de la iglesia del lugar.
Zarzamoras de las zarzas
que le daba yo a mi amor
caminos de los maizales
¡adiós para siempre adiós!
¡Adiós, gloria! ¡Adiós, contento!
¡Casa donde yo nací,
dejo mi pequeño pueblo,
por un mundo que no vi!
Dejo amigos por extraños,
dejo vegas por el mar,
dejo en fin, cuanto bien quiero…
¡quién pudiera no dejar!
[…]
Adiós, adiós, que me voy,
hierbas de mi camposanto,
donde padre se enterró,
hierbas que he besado tanto
mi tierra que nos crió.
[…]
Ya se oyen lejos, muy lejos
campanas del manzanal
para mí, ¡ay! pobrecillo
nunca más me tocarán.
[…]
¡Adiós también, ay querida…
Adiós por siempre quizás!
Te digo este adiós llorando
desde la orilla del mar.
No me olvides, ay querida,
si muero de soledad…
tantas leguas mar adentro..
¡Adiós mi casa!, ¡mi hogar!



ROSALÍA DE CASTRO

POR TIERRAS DE ESPAÑA, Antonio Machado

El hombre de estos campos que incendia los pinares  
[Perro semihundido.1821-1823 -
(Pinturas Negras) Francisco de Goya]
y su despojo aguarda como botín de guerra,
antaño hubo raído los negros encinares,
talado los robustos robledos de la sierra.

Hoy ve a sus pobres hijos huyendo de sus lares;
la tempestad llevarse los limos de la tierra
por los sagrados ríos hacia los anchos mares;
y en páramos malditos trabaja, sufre y yerra.

Es hijo de una estirpe de rudos caminantes,
pastores que conducen sus hordas de merinos

a Extremadura fértil, rebaños trashumantes
que mancha el polvo y dora el sol de los caminos.

Pequeño, ágil, sufrido, los ojos de hombre astuto,
hundidos, recelosos, movibles; y trazadas
cual arco de ballesta, en el semblante enjuto
de pómulos salientes, las cejas muy pobladas.

Abunda el hombre malo del campo y de la aldea,
capaz de insanos vicios y crímenes bestiales,
que bajo el pardo sayo esconde un alma fea,
esclava de los siete pecados capitales.

Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza,
guarda su presa y libra la que el vecino alcanza;
ni para su infortunio ni goza su riqueza;
le hieren y acongojan fortuna y malandanza.

El numen de estos campos es sanguinario y fiero;
al declinar la tarde, sobre el remoto alcor,
veréis agigantarse la forma de un arquero,
la forma de un inmenso centauro flechador.

Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta
—no fue por estos campos el bíblico jardín—;
son tierras para el águila, un trozo de planeta
por donde cruza errante la sombra de Caín.



Campos de Castilla (1907-1917)  

ANTONIO MACHADO


NEGRA SOMBRA, Rosalía de Castro

Cando penso que te fuches,     
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.
Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.
Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.
En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.




Cuando pienso que te fuiste
negra sombra que me asombras,
a los pies de mis cabezales,
tornas haciéndome mofa.
Cuando imagino que te has ido,
en el mismo sol te me muestras,
y eres la estrella que brilla,
y eres el viento que sopla.
Si cantan, eres tú que cantas,
si lloran, eres tú que lloras,
y eres el murmullo del río
y eres la noche y eres la aurora.
En todo estás y tú eres todo,
para mí y en mí misma moras,
no me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.
Follas novas ,1880

ROSALÍA DE CASTRO

Luz Casal y Carlos Núñez: Negra Sombra (Subtitulado en español)



viernes, 13 de octubre de 2017

SIRVE, Mar Martínez

                                 «Señor
la jaula se ha vuelto pájaro»
                          A.Pizarnik

Para poder salir de cuando en cuando de la jaula
y sus barrotes tan invisibles como férreos
Para eso sirve

Para poder rozar casi creer tocar con las yemas de los dedos
lo que el mundo de afuera no permite con sus cifras y decretos
Para eso sirve

[© Chema Madoz]
Para respirar una brizna de aire limpio
entre tanto cenagal premeditado
Para eso sirve

Para poder seguir pensando,
contracorriente

Para salvarse de la demencia de los
más cuerdos

Para no morir     
de asco

Para eso sirve
la poesía


© Mar Martínez

13 10 2017

jueves, 12 de octubre de 2017

VOLAR, Clarice Lispector

Ya escondí un amor con miedo de perderlo, ya perdí un amor por esconderlo.
Ya estuve en manos de alguien por miedo, ya tuve tanto miedo al punto de ni sentir mis manos.
Ya expulsé de mi vida a personas que amaba, ya me arrepentí por eso.
Ya pasé noches llorando hasta caer de sueño, ya me fui a dormirme tan feliz al punto de ni conseguir cerrar los ojos.
Ya creí en amores perfectos, ya descubrí que no existen.
Ya amé a personas que me decepcionaron, ya decepcioné a personas que me amaron.
Ya pasé horas frente al espejo intentando descubrir quién soy, ya tuve tanta certeza de mí al punto de querer desaparecer.
Ya mentí y me arrepentí después, ya dije la verdad y también me arrepentí.
Ya fingí no dar importancia a las personas que amaba, para más tarde llorar silenciosa en mi canto.
Ya sonreí llorando lagrimas de tristeza, ya lloré de tanto reír
Ya creí en personas que no valían la pena, ya dejé de creer en las que realmente valían.
Ya tuve crisis de risa cuando no podía, ya quebré platos, copas y vasos de rabia.
Ya eché de menos a alguien pero nunca se lo dije.
Ya grité cuando debía callar, ya callé cuando debía gritar
Muchas veces dejé de decir lo que siento para agradar a unos, otras veces dije lo que no pensaba para lastimar a otros.
Ya fingí ser lo que no soy para agradar a unos, ya fingí ser lo que no soy para desagradar a otros.
Ya conté chistes y más chistes sin gracia solo para ver a un amigo feliz.
Ya inventé historias con final feliz para dar esperanza a quien lo necesitaba.
Ya soñé demasiado, al punto de confundir con la realidad
Ya tuve miedo de la obscuridad, hoy en la obscuridad "me encuentro, me agacho, me quedo ahí"
Ya caí innumerables veces pensando que no me iba a levantar, ya me levanté innumerables veces pensando que no caería más.
Ya llamé a quien no quería solo para no llamar a quien realmente quería.
Ya corrí tras un carro, porque se llevaba a quien yo amaba.
Ya llamé a mi madre en el miedo de la noche huyendo de una pesadilla, mas ella no apareció y la pesadilla fue aún mayor.
Ya llamé "amigo" a personas cercanas y descubrí que no lo eran, algunas personas nunca necesité llamarles nada y siempre fueron y serán especiales para mí.
No me den formulas exactas, porque no espero acertar siempre.
No me muestren lo que esperan de mí, porque voy a seguir mi corazón.
No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente.
No sé amar a medias, no sé vivir de mentiras, no sé volar con los pies en la tierra.
Soy siempre yo misma, mas ciertamente no seré la misma para SIEMPRE!
Gusto de los venenos más lentos, de las bebidas más amargas,
de las drogas más poderosas, de las ideas más locas,
de los pensamientos más complejos, de los sentimientos más fuertes
Tengo un apetito voraz y los delirios más locos.
Me puedes hasta empujar de un acantilado que yo voy a decir:
- ¿Y qué? ¡AMO VOLAR



CLARICE LISPECTOR 




*También de Clarice Lispector en este blog: 

miércoles, 11 de octubre de 2017

CATALUNYA, 'ENFANT TERRIBLE', Mar Martínez


"El tiempo no es oro, el tiempo es vida"
(José Luis Sampedro)

Catalunya
'enfant terrible'

El Coco se ha hecho monstruo
Los gigantes no son molinos

Queda el boceto del sueño
Quizá con otras herramientas

Que la casita de paja se rompe pronto
Y no hay mejor cemento que el diálogo


Tiempo


Mar Martínez
10 10 2017


jueves, 5 de octubre de 2017

QUIEREN, Mar Martínez



Quieren que nos peguemos
Otra vez


Pero NO

Quizá llegó el momento de demostrar/les
Que somos mayores de edad


© Mar Martínez


04 10 17

miércoles, 4 de octubre de 2017

MIEDO, Mar Martínez

Yo también siento el miedo
Y hasta tengo miedo ahora mismo

Aunque no insulte a diestro y siniestro
[El grito,  1893. Edvard Munch]
ni me esconda detrás de ninguna bandera
mucho menos dé portazo a quien piensa
diferente, porque hay que leer de todo,
también lo que no gusta, para aprender
siquiera un poco

Yo también tengo miedo
No me da miedo decirlo

Le temo más, mucho más, al miedo descontrolado
de quien confunde su miedo con odio
A ese falso orgullo con que maquillan algunos
su miedo a reconocer el error

Yo también tengo miedo
No me da miedo decirlo



© Mar Martínez 

03 10 17

martes, 3 de octubre de 2017

CIERTA GENTE, Wislawa Szymborska

Cierta gente huyendo de otra gente.
En cierto país bajo el sol
y bajo ciertas nubes.
Dejando atrás sus todos respectivos,
campos sembrados, ciertas gallinas, perros,
espejos en los que ahora sólo el fuego se contempla.
Llevan a la espalda hatillos y cántaros
día tras día más pesados, cuanto más vacíos.
El agotamiento de alguien tiene lugar en silencio,
el arrancamiento a alguien de su pan en el tumulto
y el acunamiento del niño muerto de alguien.
Ante ellos un incesante "por aquí no",
no es ése el puente que necesitan
sobre un río extrañamente rosado.
Alrededor unos disparos, a veces más cerca, a veces más lejos,
en lo alto un avión que parece dar vueltas.

Vendría bien alguna invisibilidad,
alguna oscura pedregosidad,
y aún mejor un no-haber-sido
por un tiempo breve o incluso largo.
Alto todavía ocurrirá, pero dónde y qué.
Alguien saldrá a su encuentro, pero cuándo, quién,
desempeñando qué papel y con qué intenciones.
Si tiene elección,
quizás no quiera ser un enemigo
y los deje con cierta vida por delante.

 (Traducción de David Carrión Sánchez)


El gran número. Fin y principio, y otros poemas (1976), Hiperión, 1997


WISLAWA SZYMBORSKA 

*También de Wislawa Szymborska en este blog: 

miércoles, 27 de septiembre de 2017

SILENCIO, Clarice Lispector

«Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es allí a donde voy. La punta del lápiz el trazo. Donde expira un pensamiento hay una idea, en el último suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la espalda magia: es allí a donde voy. En la punta del pie el salto. Parece historia de alguien que fue y no volvió: es allí a donde voy. ¿O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Te espero. Es allí a donde voy. En la punta de la palabra está la palaba. Quiero usar la palabra "tertulia", y no sé dónde ni cuándo. Al lado de la tertulia está la familia. Al lado de la familia estoy yo. Al lado de mí estoy yo. Es hacia mí a dónde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es hacia la realidad adonde voy. Mientras tanto, lo que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después de todo es real. Y el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé de qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien me dirá con amor mi nombre. Es hacia mi pobre nombre adonde voy. Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los celos son verdes. Mis ojos son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa. En la extremidad de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamenta. Pero la que canta. La que dice palabras. ¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las poseo. Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto. Oh, cachorro, ¿dónde está tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente. ¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros »
[Fotografía: Claudia Andujar]

Silencio. Aprendizaje o Libro de los placeres (1969)

CLARICE LISPECTOR

*También de Clarice Lispector en este blog:
VOLAR, Clarice Lispector

martes, 26 de septiembre de 2017

LO QUE NO ES SUEÑO, Claudio Rodríguez

Déjame que te hable en esta hora 
de dolor, con alegres
palabras. Ya se sabe
que el escorpión, la sanguijuela, el piojo, 
curan a veces. Pero tú oye, déjame
decirte que, a pesar
de tanta vida deplorable, sí,
a pesar y aun ahora
que estamos en derrota, nunca en doma,
el dolor es la nube,
la alegría, el espacio;
el dolor es el huésped,
la alegría, la casa.
Que el dolor es la miel,
símbolo de la muerte, y la alegría
es agria, seca, nueva,
lo único que tiene
verdadero sentido.
Déjame que, con vieja
sabiduría, diga:
a pesar, a pesar
de todos los pesares
y aunque sea muy dolorosa, y aunque
sea a veces inmunda, siempre, siempre
la más honda verdad es la alegría.
La que de un río turbio
hace aguas limpias,
la que hace que te diga
estas palabras tan indignas ahora,
la que nos llega como
llega la noche y llega la mañana,
como llega a la orilla
la ola:
irremediablemente.




Alianza y Condena (1965)



CLAUDIO RODRÍGUEZ 

*También de Claudio Rodríguez en este blog: 

lunes, 25 de septiembre de 2017

MUCHO MÁS ALLÁ, Alejandra Pizarnik

¿Y qué si nos vamos anticipando 
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

¿Y qué?
¿Y qué me dices a mí?
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?

¿A qué, a qué
este deshacerme, este desangrarme,
este desplumarme, este desequilibrarme
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta?
Quisiera hablar de la vida.
Pues esto es la vida,
este aullido, este clavarse las uñas
en el pecho, este arrancarse
la cabellera a puñados, este escupirse
a los propios ojos, solo por decir,
solo por ver si se puede decir:
«¿es que yo soy? ¿verdad que sí?
¿no es verdad que yo existo
y no soy la pesadilla de una bestia?».

Y con las manos embarradas golpeamos a las puertas del amor.
Y con la conciencia cubierta
de sucias y hermosas velas,
pedimos por dios.

Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.

Pues esto es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.




Las aventuras perdidas (1958)
en Alejandra Pizarnik. Poesía completa (Lumen, 2000) 
                                                                                         
ALEJANDRA PIZARNIK


*También de Alejandra Pizarnik en este blog: 

domingo, 24 de septiembre de 2017

SE MUERE, TU PERRO. Mar Martínez

«Your dog dies»
(Raymond Carver)

.
Se llama Gustavo, o eso me han dicho
y podría ser, por lo somarda de quien lo recogió.

Pero ha hecho falta que de modo fulminante
se fuera aquel que lo bautizó un día
para que me acordase de él y ahora esté escribiendo


Desde el martes me pregunto quién le abrazará
Quién le buscará para llorar con él  

Quién le preguntará a esos ojos
que sin hablar dicen todo

Quién soltará carcajadas con sus piruetas por el parque
riéndose de divanes y de barras de bar

Quién volverá a repetirle que es el cartero y no su querido amigo
el que vuelve a casa.

Oigo desde el martes sus gemidos
hablando por ti

A Antonio Aína



© Mar Martínez Labarta

23 09 17

sábado, 23 de septiembre de 2017

PUEDO ESCRIBIR LOS VERSOS MÁS TRISTES ESTA NOCHE, Pablo Neruda

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.



Poema 20, de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, 1924

PABLO NERUDA


viernes, 22 de septiembre de 2017

EL OTOÑO SE ACERCA, Ángel González


El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.

Y lo perdimos para siempre.



 Otoños y otras luces,  Tusquets, 2001


ÁNGEL GONZÁLEZ






*También de Ángel González en este blog: 

jueves, 21 de septiembre de 2017

TODO ES POR AMOR, Luis Cernuda

DERRIBAN gigantes de los bosques para hacer un durmiente, 
Derriban los instintos como flores,
Deseos como estrellas
Para hacer sólo un hombre con su estigma de hombre.

Que derriben también imperios de una noche,
Monarquías de un beso,
No significa nada;
Que derriben los ojos, que derriben las manos como estatuas vacías,

Acaso dice menos.

Mas este amor cerrado por ver solo su forma,
Su forma entre las brumas escarlata,
Quiere imponer la vida, como otoño ascendiendo tantas hojas
Hacia el último cielo,
Donde estrellas
Sus labios dan a otras estrellas,
Donde mis ojos, estos ojos,
Se despiertan en otros.


Un río, un amor (1929)

LUIS CERNUDA
(Sevilla, 21 de septiembre de 1902 - México D.F., 5 de noviembre de 1963)

*También de Luis Cernuda, en este blog: 


martes, 19 de septiembre de 2017

EL TIEMPO DIFÍCIL (I) , José Antonio Labordeta

A nadie golpeamos
y fuimos, al contrario, empujados,
hasta caer de bruces en la yerba.

A nadie hicimos daño
y fuimos juzgados,
silenciados, hundidos, una y otra vez.

No tuvimos valor de levantar la mano
de poner la mejilla, el otro rostro lado
para recibir un nuevo golpe.

                           Nada hicimos.

Enjugamos las lágrimas, el miedo,
arrinconamos nuestras dudas
                                 los odios
y seguimos intentando vivir -¿vivir?-
amargamente unidos al espacio vital
que nos ofrecen.

Ahora, luego, ya nadie

se pregunte
qué hacer, qué caminamos.

Estamos todavía absorbidos por la tierra
brutal, seca, infinita
que nos tiene apresados.                             
 

Tribulatorio (Editorial Fuendetodos, Zaragoza, 1973)


JOSÉ ANTONIO LABORDETA SUBÍAS

jueves, 14 de septiembre de 2017

AMOR, Mar Martínez

«El amor, cualquier amor, nos revela nuestra desnudez, 
nuestra miseria, nuestro desamparo, la nada.»
Cesare Pavese
Amor, que vuelve a ponernos ante el espejo
como el mejor confesor.


Quizá de ahí esa atracción-miedo,
ese vértigo


que atrapa.


© Mar Martínez

(2014)

miércoles, 13 de septiembre de 2017

TU PERRO SE MUERE (YOUR DOG DIES) Raymond Carver

TU PERRO SE MUERE

lo atropella una furgoneta.
lo encuentras a la orilla de la carretera
y lo entierras.
te sientes mal.
te sientes mal por ti mismo,
pero te sientes peor por tu hija
porque era su mascota
y lo quería mucho.
solía canturrearle
y lo dejaba dormir en su cama.
escribes un poema sobre ello.
lo titulas un poema para tu hija
y trata del perro al que atropella una furgoneta,
de cómo te ocupaste de él,
lo llevaste al bosque
y lo enterraste hondo, muy hondo,
y el poema sale tan bien
que casi te alegras de que hayan atropellado
al pobre perro, si no, no habrías escrito
nunca ese poema.
entonces te sientas a escribir
un poema sobre la escritura de un poema
que trata de la muerte de ese perro,
pero mientras escribes oyes
a una mujer gritar
tu nombre, tu nombre de pila,
ambas sílabas,
y tu corazón se para.
dejas pasar un rato y vuelves a escribir.
ella grita de nuevo.
te preguntas cómo va a terminar esto.
*[traducción de Jaime Priede]
[Jerry Bauer]

**
YOUR DOG DIES 

it gets run over by a van.
you find it at the side of the road
and bury it.
you feel bad about it.
you feel bad personally,
but you feel bad for your daughter
because it was her pet,
and she loved it so.
she used to croon to it
and let it sleep in her bed.
you write a poem about it.
you call it a poem for your daughter,
about the dog getting run over by a van
and how you looked after it,
took it out into the woods
and buried it deep, deep,
and that poem turns out so good
you're almost glad the little dog
was run over, or else you'd never
have written that good poem.
then you sit down to write
a poem about writing a poem
about the death of that dog,
but while you're writing you
hear a woman scream
your name, your first name,
both syllables,
and your heart stops.
after a minute, you continue writing.
she screams again.
you wonder how long this can go on.


Fires, 1983
Incendios, 1983
en Todos nosotros. Poesía reunida. (Bartleby Editores, 2007)


RAYMOND CARVER 

*También de Raymond Carver en este blog: 


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